viernes, 25 de marzo de 2022

Memorias de ferritas o de núcleo magnético

No siempre las memorias de los ordenadores han sido chips, o el disco duro, sino que comenzaron por válvulas de vacío y, sobre todo, por los núcleos de ferrita, que supusieron un enorme avance en el almacenamiento de los grandes ordenadores más antiguos. 

Uno de los avances más importantes y decisivos en la tecnología de la memoria de los ordenadores se produjo en 1952 cuando Jay W. Forrester (1918-2016), ingeniero del Massachusetts Institute of Technology (MIT), inventó la memoria de núcleo magnético (denominadas también, de forma equivalente e indistinta, memorias de ferritas). Era un dispositivo constituido por una matriz de multitud de minúsculos anillos de un material duro denominado ferrita, que tiene excelentes propiedades de imanación.




Imagen aumentada de una zona de una memoria de anillos de ferrita. Una de tales ferritas sobre la yema de un dedo, para hacernos una idea de su reducido tamaño.

Alrededor del núcleo toroidal de la ferrita se enrolla un cable que lleva la señal (bit). Se puede ver en la tercera imagen. Según hacia donde se enrolla el cable, nos proporciona un bit cero o un bit 1. 

Esta tecnología permite apilar sucesivas capas constituidas por esos núcleos para guardar miles de bytes, a precios asequibles. Solo la llegada del disco duro magnético a finales de la década de 1960 y la tecnología de memorias basadas en semiconductores, desarrollada por Intel en la década de 1970, reemplazó las memorias de núcleo magnético como la tecnología de almacenamiento de referencia. 

Las ferritas formaron parte de un conjunto más amplio de tecnologías, que sirvieron de puente entre las válvulas de vacío, la tecnología electrónica hegemónica en la primera mitad del siglo XX y la tecnología de semiconductores, que llegarían en las décadas siguientes; la tecnología de ferritas utilizó con notable éxito las propiedades magnéticas de esos materiales para realizar las funciones de almacenamiento de datos.


El teléfono móvil - Evolución


Sólo hace 39 años desde el nacimiento del primer teléfono móvil, algo sin lo que hoy no podríamos imaginar nuestra vida actual. 

El primer teléfono móvil de la historia fue el Motorola DynaTAC 8000X, visto por primera vez en 1983. Tenía un peso de 780 gr y medía aproximadamente 33 x 9 x 4.5cm. Obviamente era analógico, y tenía un display pequeño. La batería tenía una durabilidad de no más de una hora hablando u 8 horas en reposo. 

Actualmente hay ya 5 generaciones de redes de comunicaciones para los teléfonos móviles inteligentes, o Smartphones. Muy resumidamente los exponemos en este post. 

1G) La primera generación es la Red de Telefonía móvil durante la década de 1980 y parte de 1990, que establecía la comunicación mediante señales vocales analógicas, tanto en el tramo radioeléctrico como en el tramo terrestre; la primera versión permitía solo llamadas de voz

2G) La segunda generación de celulares nació en la década de 1990. Era una red de telefonía móvil digital (2G), y aquí ya la comunicación se lleva a cabo mediante señales digitales, lo que nos permite optimizar tanto el aprovechamiento de las bandas de radiofrecuencia como la calidad de la transmisión de las señales, permitiendo realizar otras funciones aparte de llamar. 

Empleaba sistemas GSM, que mejoraban la calidad de voz y los niveles de seguridad. En poco tiempo se incorporó la tecnología EMS y MMS a la segunda generación, permitiendo así la mensajería de texto y mensajería multimedia a los teléfonos celulares existentes.

3G) A principios del siglo XXI la tercera generación respondió a la necesidad de teléfonos celulares con conectividad a Internet, videoconferencias, televisión y descarga de archivos, es decir, pequeñas computadoras.

4G) La cuarta generación es la generación de los Smartphones de “Alta gama” o mayores capacidades, gracias a su conexión a Internet a velocidades altas y recepción de vídeos en Alta Definición (HD). Es la tecnología actualmente la más empleada en las empresas en el mundo de la telefonía móvil,

5G) Quinta generación o 5G. La quinta generación de celulares se halla en estos momentos en constante desarrollo, pero ya es utilizado en la práctica, por algunos fabricantes, por una parte, y por las operadoras capaces de soportar esta generación. 

Como podemos ver, con el paso del tiempo la telefonía móvil ha ido reduciendo su tamaño y evolucionando hasta convertirse en un verdadero ordenador de bolsillo que “además sirve para hablar”.